LOS CAZAFORTINES – informan de nuevo

 

Las FLORES DE MAL

crecen en los campos

Algunas de las bombas de la Guerra Civil española son septuagenarias y se encuentran en las vitrinas de los museos. Otras siguen cumpliendo años en los frentes donde lucharon republicanos y franquistas. Son las bombas olvidadas, los proyectiles y granadas que no llegaron a estallar y que nadie se ocupó de recoger.

 

Los fenómenos climáticos (heladas y fuertes lluvias) y la erosión del suelo, contribuyen a revelar la situación de este material de guerra abandonado. Los terrenos fértiles en bombas latentes continúan expulsando a la superficie estas amenazas de metal, estas rémoras del conflicto armado.

 

Casi ocho décadas después del término de la contienda, las explosiones de la munición olvidada siguen oyéndose en los campos. Y millares de artefactos no han estallado aún, manteniendo su poder explosivo y siendo un peligro en potencia.

 

En Abánades también aparecen estas FLORES DEL MAL. Durante la OFENSIVA DEL ALTO TAJUÑA (primavera de 1938) miles de proyectiles de todo tipo se lanzaron sobre su término municipal, sembrando campos y montes con muerte y metralla.

 

En el curso de los combates las tropas franquistas en retirada se hicieron fuertes en varias parideras, construcciones agropecuarias para el guardar el ganado. En una de ellas, llamada la Enebrá Socarrá o La Enebrada, se libró uno de los combates más cruentos de la ofensiva de abril de 1938. Una sección o pelotón de soldados rebeldes (de 15 a 30 hombres) se refugió tras sus muros de piedra, resistiendo un asedio de dos días hasta que fueron finalmente reducidos por los cañones y los tanques de la República.

 

Cerca de la Enebrá Socarrá encontramos un prueba de la lluvia de fuego: una GRANADA de MORTERO VALERO de 50 mm. Prácticamente intacta, espoleta incluida, faltando sólo la cola estabilizadora.

 

Daba miedo mirarla. Al fin y al cabo, cuando una bomba se lanza es para estallar, y puede hacerlo perfectamente años después. Décadas a la intemperie podían haber deteriorado su mecanismo, haciéndola extremadamente sensible. 125 gramos de trilita activada por un cebadorseguían a la espera de cumplir su interrumpido destino cuando procedimos, con prudencia, a señalizar el lugar del hallazgo con piedras, ramas y trozos de plástico; tomando fotos con referencias visuales del terreno circundante y marcando la posición mediante GPS. Terminada la tarea enviamos los datos a la Guardia Civil, que en las zonas rurales se encargan de proceder a la detonación controlada de estos artefactos.

 

Así que ya sabéis, si os encontráis con un objeto de este tipo, o similar, EVITAD MANIPULARLO. Señalizadlo sobre el terreno si es posible y dad AVISO, pudiéndolo hacer -además de internet- a través del teléfono de URGENCIAS 062.

 

SALUD y petardos.

 

 

Aquí los links a los youtubes:

 

ABÁNADES 05. ENEBRÁ SOCARRÁ

http://youtu.be/_2b__kf3oYM

 

ABÁNADES 06. LAS FLORES DEL MAL

http://youtu.be/R6gqZu1S5qU

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